sábado, 11 de abril de 2015
Mi pasta alla Carbonara
Una forma muy rápida de hacer pasta sin tener que hacer una salsa de tomate, es "a la carbonara".
¿Que como es la carbonara auténtica? Pues se supone que sin nata, pero a mi me gusta con ella y con un poco de queso de untar, así que son una carbonara un poco especial.
En cuanto a su origen, no se sabe muy bien, pero se cree según el libro "Historias asombrosas de la Segunda Guerra Mundial" de Jesús Hernández que fue entonces cuando surgió.
Era una época de racionamiento para la población, pero en las cocinas de campaña de las tropas aliadas abundaban los huevos y el tocino.
Los soldados británicos y americanos estaban cansados de desayunar todos los días huevos fritos con tocino, y un día entraron a una casa y pidieron que por favor les prepararan con estos ingredientes y algún otro propio de la zona, un plato original. Si tenemos en cuenta que la pasta no podía faltar en ningún hogar italiano, surgieron unos deliciosos spaguetthi a la carbonara, en los que la pasta al dente fue mezclada con huevos batidos, ajo, pimienta y trocitos de tocino frito. Tanto les gusto que pasó a formar parte de la comida diaria de las tropas aliadas y de las milicias italianas.
Este ejercito al enfrentarse a los alemanes se escondían en minas de carbón y se cree que de ahí viene el nombre de esta pasta. "Carbone" en italiano significa carbón y como se comía en las minas empezó a llamarse pasta a la carbone.
Otros sin embargo opinan que el nombre viene de la pimienta negra con la que se espolvorea que recuerda al polvo de carbón e incluso que era el plato tradicional de los mineros de los Apeninos.
Lo importante es que su receta ha llegado a todos nosotros y que podemos prepararla fácilmente.
Ingredientes:
.60 gr. cebolla
.30 gr. aceite
.100 gr. bacon en tiras
.200 gr. nata para cocinar
.300 gr. agua para cocinar pasta
.Sal
.250 gr. pasta
.2 huevos
.2 cucharadas de queso de untar
.Pimienta negra
.Queso rallado
.Albahaca
Preparación en Thermomix:
-Pon en el vaso el aceite y la cebolla 4 seg. velocidad 5.
-Añade el bacon y sofríe todo 8 min. varoma, giro izquierda y velocidad cuchara.
-Pon la nata, el agua, la cucharadita de sal y la pasta 10 min. 100º, giro izquierda y velocidad cuchara.
-Añade los huevos batidos, la cucharadita de pimienta y el queso de untar 2 min. 100º, giro izquierda y velocidad cuchara.
-Espolvorea el queso rallado y la albahaca.
Una forma distinta de comer la pasta y es que no tiene porque ser siempre con tomate.
viernes, 10 de abril de 2015
Costillas BBQ
Otra forma de comer costillas y que a todo el mundo suele encantar es en salsa barbacoa, eso si, prepárate a mancharte todas las manos, pero son toda una delicia.
Es una de las formas más fáciles y saludables de preparar las costillas, al hacerlas al horno, no contienen aceite y por lo tanto la cantidad de grasa es menor que si las hiciéramos fritas. Además la salsa barbacoa con la que se adoba el costillar le va a dar un toque muy especial.
Seguro que recordáis a Pedro Picapiedra yendo a recoger en el troncomovil con su familia unas costillas, bueno esas eran de brontosaurio, pero a la barbacoa eran seguro.
Seguramente las habrás probado en muchos de los restaurantes de comida americana. Yo reconozco que fue en uno de ellos, creo que fue en el "Rib´s" hace ya quizás 20 años cuando las comí por primera vez y oyes fue probarlas y enamorarme de ellas, de su sabor algo dulce, ácido y picante.
http://www.ribs.es
Era muy divertido ir y participar en toda la parafernalia del local, nada más entrar te sentías como en una película, como transportado a un ambiente acogedor al más puro estilo americano. Luego te sentabas y te colocaban un gran babero de papel (si, habéis leído bien) para evitar que te mancharas con la salsa, porque las costillas estaban completamente embadurnadas en BBQ y finalmente siembre acababas chupándote los dedos.
A partir de esa primera vez he ido muchas veces a comerlas, ya el local no me llama tanto la atención, pero las costillas me siguen gustando y de vez en cuando me apetece ir y pringarme todos los dedos.
También nosotros las preparamos en casa, utilizando alguna de las múltiples salsas barbacoa que se venden en el mercado, aunque claro igual no saben, principalmente porque yo las hago al horno y las originales se hacían en una parrilla sobre carbón de encina, lo que les da ese toque especial que en casa no se puede.
Originalmente era usada por los primeros colonos americanos para ocultar el fuerte sabor que tenía la carne, ya que los animales comían hierbas y piensos que en Europa no existían, y por lo tanto el sabor de su carne era muy distinto al que ellos estaban acostumbrados.
Sin embargo ahora se usa para todo lo contrario, la salsa Barbacoa o BBQ se emplea para dar sabor a la carne asada y no este tan simple. Suele combinar sabores ácidos y dulces y sus ingredientes principalmente son la salsa de tomate, el vinagre, la miel, especias y aromas de ahumado para sustituir el sabor de esas enormes parrillas que utilizaban los vaqueros.
Las primeras botellas de esta salsa empezaron a venderse en el medio oeste americano en 1926 por la compañía Louis Maull, pero fue Heinz quien empezó a distribuirla por todo el país en 1948.
Estas salsas pueden variar en cada región , en Kansas es de tomate con melaza, la de St. Louis es más dulce y condimentada, la de Texas lleva pimientos picantes y comino, las de Alabama llevan tambien vinagre y las de Carolina llevan mostaza, así que a la hora de comprar una botella de salsa BBQ en América deberás fijarte si pone estilo Kansas o estilo Texas, aquí en España es más sencillo porque no tenemos tanta variedad.
Pues venga manos a la obra y a preparar unas deliciosas costillas.
Ingredientes:
.1 o 2 costillares de cerdo
.Salsa barbacoa
.Patatas en rodajas
Preparación:
-Corta las patatas en rodajas algo gruesas y colócalas sobre una bandeja, junto con el costillar.
-Embadúrnalo bien con ayuda de un pincel con la salsa barbacoa.
-Mete al horno a 180º unos 20 minutos por cada lado, o sea en total 40 minutos aproximadamente, dependiendo del grosor de la costilla. Si ves que a la mitad de la cocción le falta salsa pues pincela con más.
Y listo, unas deliciosas costillas BBQ, fáciles, fáciles de preparar.
A ver quien se resiste a no chuparse los dedos.
Patatas con Costillas
Pues que le vamos a hacer el buen tiempo que hizo en Semana Santa se ha acabado y ha vuelto el frió y la lluvia, así que hoy vuelvo a preparar un guiso de los de toda la vida, de esos que dejan en tu cocina aromas de tu infancia, de tu hogar y si ya le pones un poco de imaginación pues de lumbre y de puchero.
Las patatas con costillas son de esos platos que no tienen ningún misterio, fáciles de hacer, que no pasan de moda y además muy sabrosos. A mi me gusta bastante y es que desde pequeña me gusta eso de rechupetear los huesos de la carne ya sean de pollo o de un costillar, es una manía mía, se que a mucha gente no le parece bien, pero para gustos los colores.
Es una receta que en cada hogar se prepara de distinta manera. con un toque distinto y especial, dependiendo de quién lo prepare y de la zona, aunque el resultado final es muy parecido en todos los casos.
Aunque las costillas con patatas ya de por sí tienen mucho sabor, si además le añades unas setas lo convertirás en un plato aún mas exquisito, anímate a prepararlo.
Ingredientes:
.1 kg. de costillas
.500 gr. de patatas
.250 gr. de setas
.Media cebolla
.Medio pimiento rojo
.2 3 dientes de ajo
.1 hoja de laurel
.Sal
.Pimentón
.Aceite
.1 litro de caldo
Preparación:
-Parte las patatas chascándolas.
-Corta el costillar en costillas.
-Pica la cebolla, el pimiento y los ajos. Las setas pártelas en trozos pero no las piques.
-Sofríe la cebolla, ajo y pimiento picados y rehoga en el sofrito las costillas y las setas.
-Añade las patatas, el pimentón y el laurel y rehoga.
-Pon el caldo y deja cocer unos 30 minutos, o 8 minutos si lo haces en olla rápida.
Es un plato único, contundente y calentito que para días grises como el de hoy viene genial.
A la mesa rápido, que se enfría.
jueves, 9 de abril de 2015
Zarzuela de Pescado
En estos últimos años he ido cogiéndole más cariño al pescado, llegando a preferirlo más que a la carne. Cuando hace años oía a mi madre decir que cada vez le gustaba más el pescado, yo pensaba que lo decía simplemente para que nosotros lo comiéramos, pero resulta que a mí me ha pasado lo mismo, debe ser cosa de la edad.
Y es que el pescado tiene sabor, cosa que no pasa siempre con todas las carnes. Y si hablamos de sabores, uno de los platos que más tienen para mí, es la "Zarzuela de Pescado".
Es uno de los grandes platos de la gastronomía catalana y que resulta muy típico en las cocinas de todo el Levante español. Este guiso es propio de las zonas costeras mediterráneas desde LÁmpurda hasta Gandía mayoritariamente.
Tiene su origen en los pescadores de la zona que aprovechaban el pescado roto que sabían que no podrían vender para cocinarlo ellos.
No se porqué, pero los platos de origen humilde suelen ser los que más sabor tienen.
Este plato que se cocinaba a diario y que era tan humilde fue trasladándose a las fiestas familiares y celebraciones, pasó de ser un simple estofado de pescados feos de roca, poco atractivo pero gustoso, a ser una Sarsuela o Zarzuela con pescados más finos y algún que otro marisco.
Empezó a formar parte de las cartas de los restaurantes a finales del siglo XIX y en los años 70-80 del siglo XX adquirió un papel muy importante en la gastronomía levantina.
Era uno de los platos preferidos del gran Salvador Dalí, y cada vez que visitaba los restaurantes de Cadaques solía pedir "Sarsuela" u "Ópera" (esta última es una variante en la que las gambas o langostinos eran sustituidos por langosta).
Es un plato que admite diferentes pescados, así que podéis elegir los que más os gusten, en mi caso esta vez la he preparado con salmón, atún y merluza.
Ingredientes:
.12-15 trozos de tres tipos de pescados de consistencia algo dura.
.1 calamar en tiras
.Marisco variado (gambas, mejillones, almejas...)
.1 vaso de vino Blanco
.Caldo de pescado o marisco
.1 cebolla
.1 tomate
.Aceite
.Perejil
Preparación:
-Corta el pescado en tacos.
-Enharina el pescado y fríelo solo vuelta y vuelta para que coja consistencia, ya que el pescado terminará de hacerse después. Reserva.
-En una cazuela sofreímos la cebolla y el tomate, ambos picados.
-Añadimos el marisco y sofreímos.
-Cubrimos con el caldo.
-Añade el pescado.
-Cuando empiece a hervir ponemos el vino y lo dejamos cocer 5 minutos.
-Pruébalo y rectifica de sal si ves que lo necesita.
-Espolvorea perejil picado a la hora de servir.
Ya tienes listo un suculento plato de pescado, rico, rico.
miércoles, 8 de abril de 2015
Torrijas con azúcar y canela
Seguro que habréis comido más de una esta pasada semana y es que como negarse a probar este dulce tan típico de Semana Santa, con ese aroma a azúcar y canela que queda en toda la casa cada vez que las cocinas, que parece que te dice cómeme, cómeme.
Yo me he puesto morada, he comido tanto de las que hice en mi casa, como de las que hizo mi madre en el pueblo, reconozco que son una bomba calórica, pero como resistirse ante tal manjar.
Si nos remontamos a sus orígenes, tenemos que volver a hablar de los romanos, ya el gastrónomo del siglo I, Marco Agivio Aparicio en su libro De Re Coquinaria habla de un pan mojado en leche y frito, pero es a partir del siglo XV cuando las torrijas adquieren un papel importante en la vida española.
Las torrijas eran cocinadas como un alimento indicado para ayudar a la recuperación de las parturientas después de dar a luz, se les daban estas junto a una copa de vino dulce, hay referencias escritas de ello por un libro de Juan del Encina "miel y muchos huevos para hacer torrejas".
¿Pero cuando empezó a relacionarse a este dulce con la Cuaresma y la Semana Santa? No se sabe muy bien, pero se cree que se debe a que como en época de Cuaresma como no se podía consumir carne, también se consumía menos pan para acompañar a la carne y como las familias seguían realizando la misma cantidad de pan, la forma que tenían de gastar ese pan sobrante era mojarlo en leche y huevo y freírlo en manteca, es decir en torrijas, por ser estas un alimento de gran capacidad para saciar el hambre y aportar energía en esos días de Semana Santa donde faltaban nutrientes.
En Madrid hay una gran tradición en cuanto al consumo de torrijas, eran muy apreciadas por los bebedores en las tabernas, y solían prepararse mojadas en vino, después en huevo y una vez fritas espolvoreadas con azúcar. Esta costumbre comenzó en la taberna "Antonio Sánchez" en la calle Mesón de Paredes, donde Dolores Ugarte, la madre del dueño, decidió hacerlas como acompañamiento de los chatos de vino para los parroquianos.
Allí iban a comer y beber entre otros, el rey Alfonso XIII, diversos toreros y el Madriles, conductor del último simón, un tipo de carruajes ligero tirado por caballos muy común en el Madrid de finales del XIX y principios del XX, no había noche en la que el conductor faltara en la taberna y si se despistaba era su caballo "Chotis" el que le llevaba allí.
Era tan habitual verle que un día un parroquiano decidió invitarlo diciendo "al cochero lo que quiera y al caballo una torrija". Frase que se hizo tan popular que se convirtió en una de las frases más castizas utilizadas cada vez que algún madrileño invitaba a otro.
El éxito de dicho dulce fue tal que Antonio Sánchez acabó vendiéndolas por docenas y su venta empezó a darse también en otras tabernas, según cuenta Díaz Cañabete en su "Historia de una taberna" hasta dos mil diarias se llegaron a vender diariamente en los años 30.
Pero las torrijas no son solo típicas de Madrid y de España, también son consumidas en Francia como "Pain doré" y son hechas al horno, en Inglaterra como "Poor knights of Windsord o Posh eggy bread" que llevan también jerez y son decoradas con mermelada y en Estados Unidos las "French toast".
Y es que una torrija casera es una de esas cosas que te llevara a tu infancia, por lo menos a mí me pasa, recuerdo como me gustaba darles yo el toque final mojándolas en azúcar y canela una vez ya fritas, y es que en esa época es en lo que me dejaba mi madre ayudar.
Ingredientes:
.750 gr. de pan de torrijas
.100 gr. de azúcar
.2 palos de canela
.1 cáscara de limón
.1 cucharadita de canela en polvo
.1 litro de leche
.4 huevos
.Aceite para freír
.Azúcar y canela para espolvorear
Preparación:
-Corta el pan en rebanadas de 2 centímetros.
-Pon la leche a calentar y aromatízala con la cáscara de limón, azúcar, palos de canela y canela en polvo.
-Cuando empiece a hervir retírala del fuego y deja que temple para que no se deshaga el pan al mojarlo.
-Remoja en la leche el pan.
-Pon en un plato para que escurra el exceso de leche.
-Pasa el pan por el huevo batido.
-Y fríe en aceite bien caliente, hasta que se doren por ambos lados.
-Mezcla azúcar y canela en polvo y reboza en ella las torrijas ya fritas.
Menudo invento culinario más magnífico y aromático que tantas sensaciones pueden llegar a despertarnos, además de estar super jugosas.
Eso sí algún kilito de más también puedes coger si te inflas a comerlas, como ha sido mi caso este año.
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