sábado, 14 de marzo de 2015

La Tortilla de Espinacas


Si yo digo "Popeye el marino soy, marino de profesión, comiendo espinacas, mis puños machacan, Popeye el marino soy", ¿que ingrediente utilizaré hoy en la receta? Pues efectivamente las espinacas.


Aprovechando que tenía muchas espinacas he preparado una tortilla, que además es muy apropiada también para los días de Semana Santa que se acercan.


Las espinacas en España fueron introducidas por los árabes durante su dominio de la península y a partir de aquí su uso se fue extendiendo por toda Europa. Pero su consumo aumentó notablemente en el siglo XVI, gracias a la italiana Catalina de Medici, ya que la espinaca era su verdura favorita. Cuando residía en Florencia las comía a todas horas acompañadas de una salsa de leche y harina (base de la posterior bechamel) y cuando se fue a Francia para casarse con el rey francés Enrique II, se llevó consigo a sus cocineros y a sus recetas de espinacas, introduciendo en la corte francesa las conocidas hoy en día como las espinacas a la florentina.



La espinaca aunque está principalmente compuesta por agua es muy rica en minerales y vitaminas y aumenta la fuerza muscular, la sensación de vitalidad, mejora el tránsito intestinal, la visión y ayuda a bajar de peso.
Esta sensación de fuerza y bienestar que da la espinaca era conocida durante la Primera Guerra Mundial, por lo que era habitual que los soldados franceses con muestras de debilidad y cansancio bebieran vino con un añadido a base de jugo de espinacas para recuperar esa fuerza.





Pero el personaje que más a hecho para popularizar el consumo de estas verdes hojas ha sido "Popeye" el conocido marino de los comic, creado por Elzie Crisler Segar durante los años 30 del siglo XX para el periódico "The New York evening journal" .



Su nombre venía de Pop eye (ojo saltón) para referirse al ojo tuerto muy común en muchos marineros.  Este marino se caracterizaba por tener una peculiar forma de hablar y reír, tatuajes de anclas en brazos musculosos, una pipa en su boca y por comer espinacas continuamente.
Cuando este se veía ante un problema, abría una lata de espinacas, se las comía y sus bíceps aumentaban considerablemente, ganando así la fuerza suficiente para vencer a cualquier adversario.



El éxito de estas tiras cómica fue tal, que Popeye fue llevado como serie de dibujos a la televisión y como cortometrajes y películas al cine.
Video de Popeye, Espinacas de lujo



Y no solo con películas de dibujos animados sino también interpretadas con actores, esta es el caso de "Popeye"  dirigida por Robert Almant e interpretada por Robin Williams  (primera película  del actor). Escenas de la película








La popularidad de Popeye el marino, aumentó considerablemente el consumo de espinacas, se cree que hasta un 30% y por ello localidades que se dedicaban al cultivo de las espinacas para agradecer la publicidad que hacía de su producto este personaje, levantaron estatuas en su honor.







Y en mi casa mi madre recurría a él para hacérnoslas comer. Incluso recuerdo que a mi me compraron una vez una careta de plástico de Popeye con pipa incluida, como me gustaba ponérmela y cantar la canción de sus dibujos.
Canción de Popeye





Pues eso, hoy una rica tortilla de espinacas.


Ingredientes:

.200 gr. espinacas
.4 huevos
.1 patata
.1 lata de atún
.Sal
.Aceite

Preparación:

-Rehoga las espinacas en un poco de aceite.


-Asa una patata sin pelar ni cortar al microondas unos 6-7 minutos.
-Pela la patata y mezcla con las espinacas.


-Bate los huevos y añade a estos las espinacas con la patata.


-Abre una lata de atún y agrega a la mezcla anterior.
-Ponle un poco de sal y cuaja la tortilla en una sarten con un poco de aceite.



Y listo...


... ya tenemos nuestra tortilla de espinacas.


"Comiendo espinacas mi puños machacan, Popeye el marino soy"...bueno no es necesario que machaquéis a nadie, eso sí pero las espinacas debéis coméroslas.



viernes, 13 de marzo de 2015

Potaje de Vigilia, Garbanzos, Espinacas y Bacalao


Reconozco que la comida tradicional y con costumbres populares me gusta mucho.
En España la mayoría de las festividades religiosas vienen acompañadas de recetas, no solo en Navidad hay multitud de platos que no pueden faltar en tu mesa, en Semana Santa la gastronomía española también tiene una serie de costumbres culinarias que en la mayoría de las casa españolas se siguen realizando.


Y si se habla de Semana Santa, no sólo hay que hablar de vacaciones y procesiones, también tenemos que referirnos a las tradicionales torrijas, la tortilla de espinacas y el potaje de vigilia.
Este potaje de garbanzos, espinacas y bacalao es uno de los platos que literalmente odiaba de pequeña, a mí que me dieran las torrijas que me las comía todas, pero este plato de cuchara no era mucho de mi agrado. Sin embargo al hacerte adulto no sé si porque te cambian los gustos o eres más abierto a probar las cosas, se ha convertido en un guiso por el que siento auténtica devoción.


Es todo un lujo gastronómico del que disfruto mucho sobre todo cuando lo preparo en estas fechas, aunque si soy sincera yo lo cocino en cualquier época del año. Mi madre sin embargo sigue siendo más tradicional para ello, y no hay Viernes Santo que no lo prepare.


Siempre vamos a Quintanar a pasar allí la Semana Santa, y es que si no veo una de sus procesiones me da la sensación que no es Semana Santa, desde que mis padres se compraron allí una casa, raro es el año en el que hemos faltado y los que no hemos ido han sido por causa mayor como algunas de las caídas y operaciones de mi madre. Pues en cuanto llegamos allí, lo primero que hace mi madre es poner el bacalao en remojo para hacer el potaje y cortar pan para hacer las torrijas.




¿Que por qué es típico de estas fechas?  Pues tradicionalmente la iglesia católica prohibía el consumo de carne durante la Cuaresma como penitencia religiosa, entonces los fieles católicos se vieron obligados a cocinar platos con más verduras y pescados para cubrir todos los nutrientes.




Se cree que los Potajes de Cuaresma nacieron en la Edad Media ya que fue en esta época cuando empezó a conservarse el bacalao en salazón. En cuanto a su nombre se piensa que deriva del término francés "pot au feu", aunque este potaje francés vendría de la olla podrida española del siglo XVII y se parece más a nuestro cocido. Es raro que se utilice el término de un plato francés inspirado en una receta española, para referirnos a otro plato español donde se sustituye la carne por el pescado, pero es que en la gastronomía la mezcla de culturas por suerte ha dejado muchas influencias.


Aunque lo habitual es hacerlo con garbanzos, espinacas y bacalao, hay algunas variaciones según las regiones, algunos le añaden judías blancas, otros sustituyen las espinacas por acelgas...pero lo que está claro es que es todo un lujo de sabores que no puedes dejar de probar.

Ingredientes:

.350 gr. de bacalao desmigado en salazón
.175 gr. de espinacas
.300 gr. garbanzos
.3 dientes de ajo
.Varias rebenadas de pan
.Pimentón
.Aceite
.2 huevos
.Laurel
.Sal
.Agua

Preparación en olla rápida:

-Pon el bacalao en remojo 24- 36 horas antes, y cambia el agua varias veces durante ese proceso.


-Pon los garbanzos en remojo la noche anterior.


-Corta el ajo en láminas y sofríe, cuando este dorado añade el pan y el pimentón.


-Añade el bacalao y dóralo.


-Pon las espinacas y rehoga.


-Añade los garbanzos.


-Cubre con agua, un poco de sal (no mucha por sí el bacalao sigue algo salado) y la hoja de laurel, tapa la olla y deja cocer en cuanto empiece el vapor unos 10 minutos.


-Cuece 2 huevos y pícalos.


-Añade el huevo picado al potaje, esto ayudará a que espese el caldo.


Un plato exquisito con muchos sabores pero todos muy suaves, no entiendo porque de pequeña protestaba tanto con él, ahora me apasiona, jaja.

jueves, 12 de marzo de 2015

Coliflor gratinada o Cauliflower Cheese


Ya se que la coliflor no suele gustar a todo el mundo, pero se puede cocinar de muchas maneras con aceite, rehogada, rebozada o incluso gratinada con bechamel, con lo cual es difícil de resistirse a ella.


Al igual que ocurre con otros alimentos al principio solo era consumida como un fármaco natural para aliviar los dolores de cabeza y de riñón. Pero fue a partir del siglo XVII y XVIII cuando se generalizó su cultivo y consumo, sobre todo en Francia e Inglaterra.

Madame du Barry

En Francia el uso de esta verdura se debe principalmente a una de las amantes del rey Luis XV, concretamente a Jeanne Becú, Madame du Barry. Cuentan los relatos históricos que a esta dama le encantaban las coliflores y que iba propagando todas las propiedades medicinales y reconstitutivas de este alimento. Por ello el rey la impuso en la cocina de palacio e incluso las utilizó como ornamentación en los jardines de Versalles para hacer feliz así a su amante. Se dice que por aquel entonces se comía coliflor en la corte a todas horas y de múltiples formas.



Ya sabemos también que en esos años se usaba muy habitualmente la bechamel en palacio, ya que en el reinado de su bisabuelo Luis XIV, conocido también como Rey Sol, fue el duque de Bechameil gran amigo de éste, quien estableció esta salsa como algo habitual en las comidas por ser un alimento fácil de comer, sobre todo para quien tuviera problemas de dentadura, como era el caso de dicho rey.


Con lo cual sí en la cocina de palacio de Luis XV se cocinaba la coliflor y se cocinaba la bechamel es fácil de imaginar que se preparó más de una vez la coliflor con bechamel.

Sobre esta misma época en Inglaterra también empezó a cultivarse esta planta y ya en el siglo XIX hay constancia de varias recetas de coliflor, las cuales aparecen, cómo no, en "Book of Household Management" de Mrs. Beeton del que he hablado ya en varias ocasiones. La coliflor gratinada con bechamel y queso  o "cauliflower cheese" desde ese momento se empieza a cocinar mucho en Inglaterra, y la única diferencia con la francesa es que se le añade mostaza a la bechamel y se cubre con queso cheedar, siendo actualmente una receta con mucha tradición en tierras británicas.


Si tenemos en cuenta todas las propiedades de esta verdura, como que es una gran fuente de fibra y vitaminas, que casi no tiene hidratos, ni grasas y que además es muy depurativa, tiene propiedades laxantes y ayuda a bajar la tensión, no debe de faltar en nuestra dieta.

Ingredientes:

.1 coliflor
.70 gr. cebolla
.15 gr. mantequilla
.15 gr. aceite
.30 gr. harina
.500 gr. leche
.Pimienta
.Nuez moscada
.Mostaza
.50 gr. queso cheedar
.Un paquete de salchichas
.Queso para espolvorear

Preparación:

-Parte la coliflor en ramilletes.


-Cuécela en un poco de agua y un chorro de leche 5 minutos en olla rápida.


-Haz la Bechamel:


-Pon la cebolla, mantequilla y aceite 3 seg. velocidad 5.
-Pocha 5 min. varoma, velocidad cuchara.
-Añade la harina 2 min. 100º, velocidad 2.
-Pon la leche, cucharadita de sal, pimienta, nuez moscada, un poco de mostaza 5 min. 100º, velocidad 4.
-En el último minuto añade el queso cheedar, si ves que todavía está muy liquida pon un minuto más.
-Parte las salchichas en trozos.


-Pon la coliflor cocida y las salchichas en una bandeja de horno.


-Cubre con la bechamel y espolvorea con queso rallado y mete al horno a 180º  a gratinar unos 5-10 minutos hasta que veas que se dora.



Se me olvidaba, una de las curiosidades de la coliflor es que su color blanco se debe a que en el momento de cultivarse, los agricultores unen por encima las hojas verdes que la rodean, impidiendo así la entrada de sol e inhibiendo el desarrollo de la clorofila y del color verde.


No te lo puedes perder, seguro que así los niños comerán la coliflor.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Arroz a la Cubana


Por si no lo sabes el Arroz a la Cubana no es de Cuba.


No entiendo porque se le ponen nombres de países a determinados platos, cuando resulta que nos son originarios de allí. Ni la ensaladilla es rusa, ni los calamares son romanos, tampoco los filetes de carne picada son rusos y cómo no el arroz con huevo frito y tomate tampoco es cubano.

Así que si vas a Cuba no se te ocurra pedir "Arroz a la Cubana" porque no van a saber que es lo que pides. Ellos preparan un plato parecido pero no le ponen tomate frito y solo le llaman arroz blanco con huevo y plátano maduro frito.
Resulta que la receta tal y como nosotros la conocemos, pertenece a la cocina española, concrétamente a la canaria. Y quizás por el acento meloso de los canarios que puede recordar algo al cubano, a alguien se le ocurrió llamar así al plato para darle un toque más internacional, no lo sé.


Lo que sí sé, es que uno de esos platos que en todas las casa se prepara y sobre todo en la mía cuando eramos pequeños. Mi hermano a esas edades comía fatal y a mi pobre madre la volvía loca a la hora de cocinar, y como esta receta se la comía fenomenal, pues eso, no había semana que no faltara el arroz a la cubana en nuestra mesa. Es una de esas combinaciones que abre el apetito a cualquier niño y adulto, sencillo y sabroso, además es un plato de lo más completo ya que aporta los nutrientes del arroz y tomate, las proteínas del huevo y todas las vitaminas del plátano.



Ingredientes:

.150 gr. de arroz
.Un cuarto de cebolla
.1 hoja de laurel
.Agua
.Aceite
.Huevos
.Salchichas
.Plátanos que estén maduros

Preparación:

-En una cacerola pon la cebolla, el laurel, un chorrito de aceite y el arroz, cuando este empiece a dorarse añadimos el agua y dejamos cocer unos 15 minutos, tiene que quedar suelto no apelmazado.


-Deja reposar unos minutos y coloca en cada plato una porción a la que puedes darle forma para que quede más decorativo.
-Fríe los huevos y salchichas.
-Parte el plátano a lo largo y dóralo un poco en la sartén.
-Sirve el arroz con tomate frito por encima y acompaña con un huevo, salchicha y plátano frito.


Un plato sabroso, barato y colorido, de los de toda la vida que más de un recuerdo de nuestra infancia nos traerá.



lunes, 9 de marzo de 2015

Bizcocho de Chocolate y Vino Especiado


Aunque os pueda parecer extraño la combinación de vino y chocolate produce una mezcla de sabores muy peculiar y exquisita.


Actualmente se realizan catas para entender esta seductora mezcla de sabores, que puede ser perfecta siempre que tengamos el vino correcto para acompañar el chocolate adecuado.

Es necesario saber que el vino tiene que ser tan dulce o incluso un poco más que el chocolate que lo acompañe. La mejor elección es combinar chocolates suaves con vinos de poco cuerpo ya que mientras más fuerte sea el chocolate más cuerpo tendrá que tener el vino.
El chocolate blanco que tiende a ser dulce y mantecoso irá bien con un Moscatel ya que este vino resaltará la cremosidad del chocolate, mientras que el chocolate destacará los tonos frutales del vino.
El chocolate con leche deberá ser acompañado por un vino con poco cuerpo, como puede ser un vino espumante, o uno aromatizado e incluso un Oporto porque se acentuarán los sabores.
Los chocolates negros y más amargos necesitan vino mas fuertes y con más cuerpo, ligeramente robustos con notas propias de chocolate como los Cabernets y Oportos añejos.

Y esta combinación puedes realizarse también en repostería, un simple bizcocho al que añadas un poco de vino dará lugar a un postre con un toque muy especial.


Yo he decidido mezclar un chocolate en polvo como es ColaCao o Nesquick y un vino especiado de origen alemán que compre estas Navidades.



Este vino especiado "Glühwein" es muy típico de muchos países centroeuropeos y suele tomarse principalmente en Navidad, por eso de que ayuda a entrar en calor durante los fríos invernales.




Se toma caliente y además de que calienta el cuerpo, es muy agradable de tomar ya que gran parte de su alcohol se evapora al ponerse a hervir. Por todas sus características es muy habitual encontrarlos en los mercadillos callejeros de estas ciudades en Navidad junto a deliciosos dulces y decoración artesanal navideña.


No hay quien pueda resistirse al embriagador olor de las especias, según la receta el 90% es vino y el 10% especias (clavo, canela, cáscaras de limón y naranja) y si encima lo unimos al sabor y aroma del chocolate obtenemos un manjar digno de dioses.



Ingredientes:

.4 huevos
.200 gr. azúcar
.80 gr. aceite girasol o 200 gr. mantequilla
.1 yogur
.200 gr. Colacao o Nesquick
.200 gr. harina
.1 sobre de levadura
.Pizca sal
.Pizca bicarbonato
.110 gr. vino especiado
.Azúcar decorativa

Preparación en Thermomix:

-Pon la mariposa, huevos y azúcar y bate 3 min. 37º, velocidad 4 y otros 3 min. sin temperatura a velocidad 4.
-Añade aceite y yogur 5 seg. velocidad 5.
-Incorpora el cacao junto con el vino 10 seg. velocidad 3.
-Pon la harina, levadura, sal y bicarbonato 20 seg. velocidad 5.
-Mete en el horno a 180º unos 45 minutos, con calor arriba y abajo.


-Una vez frío desmolda y decora a tu gusto.


¿A ver quién puede resistirse a un bocado de este Bizcocho?


...En casa no quedan ni las migas, somos adictos al chocolate.